Procuraduría General de Justicia Autónoma

Todos los nuevoleoneses queremos un Nuevo León pujante, entero; un Nuevo León sin miedo en el que vivamos felices. Por esto, en la oportunidad que tengo de ser tu Candidata al Senado de la República, he decidido hacer un Compromiso por un Nuevo León sin miedo. Uno de esos compromisos es establecer una Procuraduría General de Justicia Autónoma.


 

Actualmente, el nombramiento del Procurador General de Justicia del Estado de Nuevo León –como en casi todo el país- depende del Gobernador del Estado, quien en primera instancia lo propone y, posteriormente, es ratificado por los Diputados en el Congreso del Estado.

 

Ello, de origen, marca el actuar y el destino del responsable de impartir justicia, que sin temor a equivocarme, es  una de las principales y más delicadas tareas a la hora de solucionar un conflicto para “darle a cada cual lo que le corresponde”.

 

Todo Procurador General de Justicia debe tener siempre en mente que, al impartir justicia, lo hace a nombre de la sociedad y, en consecuencia, su actuación al momento de interpretar y aplicar la ley debe responder única y exclusivamente al  interés general ciudadano, para así, garantizar los derechos humanos de hombres y mujeres por igual.

 

Sin embargo, públicas y documentadas actuaciones de el y los responsables de impartir justicia en todas y cada una de las entidades del país, dan cuenta de que, cuando la justicia no es ciega, es porque responde a intereses políticos usualmente ligados al gobierno que nombró al Procurador.

 

De ahí la importancia de que por fin, se haga realidad la propuesta de contar con un Procuraduría General de Justica Autónoma, cuya autonomía no sea a la medida del Ejecutivo o del Legislativo estatal, sino más bien, a la medida de la tranquilidad y la paz social que se merecen las familias de Nuevo León.

 

Propongo que la autonomía de la Procuraduría, surja de la integración de un Consejo de absoluto y total origen ciudadano, con facultades para nombrar al Procurador General de Justicia en el Estado de Nuevo León.

 

Desde luego que es indispensable y necesario reforzar esta autonomía con recursos suficientes y administrados de manera independiente por el Consejo Ciudadano, al que podrían ampliársele las facultades para que, inclusive, este órgano colegiado pudiera ratificar los nombramientos propuestos por el Procurador.

 

Así se garantizaría en principio que la responsabilidad y el interés  del titular de la Procuraduría y de quienes lo acompañarán en la tarea de impartir justicia, serían ajenos al de los partidos y/o grupos de poder,  disminuyendo con ello las probabilidades de corrupción y colusión con el crimen organizado.

 

En el mismo sentido, se verían sustancialmente disminuidas las posibilidades de que una institución garante de velar por los derechos del ciudadano sea utilizada con fines políticos o como instrumento electoral del gobernante en el poder, como ya ha sucedido de manera evidente y eficiente en recientes elecciones.

 

Lo importante de un Procurador y de su equipo de trabajo es que, más que parecer representantes del gobierno que los nombra, sean unos verdaderos representantes de la sociedad para que, ni una vez más, se vuelva a pasar por encima del derecho de los ciudadanos.  Y una de las mejores maneras de lograrlo  es entregándole resultados al Consejo Ciudadano que lo designó.

 

La Procuraduría General de Justicia Autónoma es nuestro compromiso por un Nuevo León, el Nuevo León sin miedo que Tu y Yo buscamos y que juntos lograremos.

Marcela Guerra Castillo